La escritora asturiana habla de sus novelas, del Bar Villanueva, de su familia y de todo lo que quiere publicar.
En el Bar Villanueva, en Moreda de Aller, Nerea Araujo atiende a sus clientes y, cuando el local le da una tregua, también escribe. Empezó en 2019 con una historia nacida de un juego en Facebook y desde entonces ha pasado del thriller a la comedia romántica, la fantasía y los cuentos infantiles. En sus respuestas habla de la familia minera en la que creció, del lugar que ocupa Asturias en sus novelas y de lo que aprendió al publicar por su cuenta. También cuenta por qué escribió Mi caos & Mi locura tras la muerte de su padre y adelanta los proyectos que tiene entre manos.


Nerea, antes de adentrarnos en tus novelas, nos gustaría conocer a la mujer que hay detrás de la escritora. Eres una persona emprendedora, llevas muchos años al frente de un negocio y has construido una carrera literaria muy prolífica. ¿Cómo te definirías y qué aspectos de tu personalidad crees que se reflejan en tus libros?
Me defino como una mujer bastante ambiciosa, en el mejor sentido de la palabra, creo que me encanta superarme a mí misma en el ámbito de mi negocio y también como escritora. Por otro lado, no hay muchos aspectos de mi personalidad en los libros que escribo, sí hay romance, me encanta el romanticismo y sí creo que yo soy romántica y detallista, pero en realidad, poco más podría decirte, la verdad.
Naciste en Mieres y tu vida está profundamente vinculada a Moreda de Aller y a las cuencas mineras asturianas. ¿Qué recuerdos de tu infancia y de tu entorno han marcado tu manera de entender la vida? ¿Crees que crecer en Asturias ha influido también en las historias que escribes?
Mi manera de entender la vida es gracias a mi abuelo y a mis padres, en especial a mi padre. Fueron mineros parte de su vida y siempre me inculcaron que debemos luchar por nuestros derechos, y en realidad, desde que tengo mi negocio, lo veo aún más, si no nos movemos, no conseguimos nada. Esto es un ejemplo de muchos que te podría enumerar, pero este en especial es el que más me ha marcado.
Sí, las historias que escribo están muy influidas por mi entorno, de hecho, siempre hago alusión —excepto en las de fantasía, que tienen su propio universo—a la tierrina. Estoy muy orgullosa de ser asturiana y eso en mis libros se nota.
Tu aventura literaria comenzó en 2019, después de que un ejercicio creativo en Facebook te animara a desarrollar una historia. Aquella idea terminó convirtiéndose en Entre fuego y cenizas. Cuando recuerdas esos comienzos, ¿qué te sorprende más de todo lo que has conseguido desde entonces? ¿Imaginabas que acabarías publicando tantas obras y explorando géneros tan diferentes?
Lo que más me sorprende es haber puesto la palabra fin a esa novela. Jamás había escrito nada —aunque mi imaginación siempre volaba a otros mundos y situaciones —, y no me lo creía ni yo misma. Otra cosa que me sorprende bastante es que después de esa llegaron más y ahora no puedo parar de escribir.
Nunca imaginé que publicaría tanto y menos, de géneros diferentes.
Entre fuego y cenizas, tu primera novela, es un thriller policíaco ambientado en Luarca que aborda el narcotráfico, los secretos familiares y las consecuencias de una tragedia. ¿Qué te llevó a elegir una historia tan intensa para debutar y cómo afrontaste la construcción de una trama criminal sin experiencia previa como novelista?
Lo que me llevó a elegir ese tipo de historia, fue el juego, pero también fue que me encantan las series policiacas, veo muchísimas, es más, hasta capítulos repetidos y soy de las que analiza cada escena, es algo que me flipa, de ahí que haya escogido un thriller policíaco. Luarca, lo conozco como la palma de mi mano, necesitaba un lugar con mar, y me decanté sin pensarlo demasiado por esa villa marinera que tanto me gusta. Allí es como si me sintiera en casa.
Sinceramente, la construcción de la misma fue brújula total, en cuanto escribí la sinopsis, ya tenía la historia completa en mi cabeza, lo único que hice fue teclear y pasarla al papel.
En esa novela, Mark experimenta una profunda transformación después de una pérdida familiar y termina involucrado en una organización criminal. ¿Qué te interesaba explorar a través de ese personaje? ¿Crees que las circunstancias pueden empujar a una persona corriente a cruzar límites que jamás habría imaginado?
Lo que me interesaba explorar de ese personaje en concreto es hasta dónde puede llegar el ser humano por averiguar la verdad de lo sucedido, y con él he experimentado que no hay límites.
Y sí, sin duda, por un familiar, muy allegado, creo que se podría hacer cualquier cosa. Debo decir que en la ficción es mucho más fácil, pero no te imaginas hasta qué punto el ser humano puede soportar cualquier situación e incluso sacar fuerzas de donde nadie sabe que las hay.
Después de aquel thriller llegó Mi caos & Mi locura, una comedia romántica protagonizada por Ainara, una camarera que parece atraer los enredos más disparatados. ¿Cómo fue pasar de una historia de delincuencia y suspense a otra dominada por el humor y las relaciones personales? ¿Tu experiencia en la hostelería te sirvió de inspiración para construir a la protagonista?
En realidad esa historia fue escrita en el peor momento de mi vida, había fallecido mi padre y sentía que tenía que hacerle un homenaje. Él era el rey del humor y sin duda tenía que reírme o moriría en el intento. Creo que fue él desde donde estaba que me animó a hacerlo y sacó lo mejor de mi humor para plasmarlo en una novela como esa.
Mi experiencia en hostelería, siempre sirve de inspiración, frases sueltas que se dicen y escucho, en muchas ocasiones las apunto, en alguna novela se pueden leer, no voy a decir cuáles, más que nada porque no quiero que mis clientes se vean reflejados en ellas. Pero debo confesar que muchas de las cosas que suceden aquí dentro de una manera sutil, también están.
Con La princesa guerrera Lyubov. La dama oculta nos llevas a un universo de fantasía épica protagonizado por una mujer que desea convertirse en guerrera en lugar de aceptar el destino que otros han elegido para ella. ¿Cómo nació Lyubov y qué te interesaba contar sobre la libertad de decidir quién queremos ser?
Lyubov, nació de dos relatos que escribí en Facebook. Estos hablaban de esta mujer. Los lectores querían que siguiera la historia en esa red social y la seguí hasta que me di cuenta de que iba a ser una novela. Allí estaba la primera parte completa. Lo que sucedió con esto, fue que esos lectores, la gran mayoría compraron la novela para ver cómo terminaba la historia, y eso me dio ventas, aunque hoy día, es la que menos se vende y creo que es por la portada que no es muy visual.
Lo que me interesaba contar es que, aunque en otras épocas estaba mal visto, debería haber libertad de expresión, libertad de ser nosotros mismos y sobre todo, ser libres de elegir lo que queremos ser en la vida.
En la trilogía Talismanes Eternos construyes un universo de magia, viajes extraordinarios y personajes que evolucionan a lo largo de varias entregas. ¿Cómo planificaste una historia de semejante recorrido? ¿Tenías decidido el destino de Mía, Uriel y sus descendientes desde el comienzo o sus aventuras fueron transformándose mientras escribías?
En realidad esta trilogía tiene historia, las islas que salen en cada novela, son reales, me documenté muchísimo para ver el comportamiento de sus habitantes y cómo podría encajar la historia entre sus pueblerinos.
En un principio iba a ser solo una novela, pero la misma historia me pedía más y más, con esto quiero decir que no, no tenía decidido el destino de los personajes. Las aventuras que ellos viven, fueron surgiendo a medida que iban pasando cosas.
La legión de Hidden City fue finalista del II Premio Literario Vanir Academy y llegó a situarse entre los títulos destacados de Amazon. Su argumento plantea una lucha por el poder y la inmortalidad en la que Serge debe tomar una decisión crucial. ¿Qué te atrae de los personajes obligados a elegir entre caminos moralmente difíciles y qué supuso para ti el reconocimiento que recibió esta novela?
Me encanta poner a los personajes en situaciones límite, ahí es donde yo mejor me puedo expresar, porque así el lector puede ver la evolución en la persona a raíz de sus decisiones. Quiero dar a entender que, gracias a esas decisiones, cada cual escribe su destino.
El reconocimiento que recibió esta novela, ha sido para mí un salto más a ser mejor escritora, a plantearme lo que quiero para mi futuro como profesional de la escritura y además ha sido una de las mayores alegrías por la que puede pasar un escritor, ¿A quién no le gusta quedar finalista en un premio literario?
Por otro lado, el reconocimiento que obtuvo de quedar entre los tres más vendidos en la plataforma de Amazon, eso fue por el increíble marketing que le hice, desde antes de quedar finalista. Creo que mis seguidores vomitaban ya “La legión de Hidden City”, ja, ja, ja.
Tus libros recorren géneros muy diferentes: novela negra, comedia romántica, fantasía juvenil y épica. Sin embargo, has comentado que el amor siempre tiene alguna presencia en tus historias. ¿Consideras que ese sentimiento es el verdadero hilo conductor de tu obra? ¿Qué otros temas descubres que se repiten, incluso cuando cambias completamente de género?
Sin duda, yo me considero escritora de género romántico, otra cosa es que mis historias hablen de cosas totalmente diferentes entre sí, como puede ser una novela negra o una comedia.
Los valores, creo que es importante que el lector sienta que se ha llevado un aprendizaje. También diría que los problemas que aborda la sociedad, como el sobrepeso, el bullying, y que se hagan preguntas como, por ejemplo: ¿Cómo afectan las buenas o malas decisiones en nuestras vidas? ¿Hubiera hecho esto si hubiera sabido que todo iba a salir mal? O ¿Cómo abordarías tú esta situación?
Has publicado cuentos infantiles como El fantasma Manolín y la aldea mágica y Súper Yoel. El niño de fuego, inspirados en personas de tu entorno. ¿Qué significa para ti que un niño pueda convertirse en protagonista de su propio cuento y que esa historia permanezca para generaciones futuras?
Lo de escribir cuentos a niños reales fue una idea increíble.
Creo que a todo el mundo le hubiera gustado haber tenido un cuento en el que el protagonista fuera él mismo, y hacerlo realidad para mí es algo que no sabría explicar. Que, a ese niño o niña, protagonista de su propio cuento infantil se le ilumine la mirada y poco a poco ver que se hace famoso, no tiene precio a mi parecer, es un regalo único que yo hago a los niños que conozco de mi entorno y me encanta.
Y que además persistan en el tiempo y otras generaciones puedan leerlo, es fabuloso. ¿Te imaginas que te escribo un cuento y cuando tengas hijos les lees ese cuento en el que su papá o mamá sea el protagonista? O incluso siendo abuelos a sus nietos, eso es maravilloso.
Hay algo especialmente curioso en tu rutina: el Bar Villanueva se ha convertido también en tu espacio de escritura. Entre cafés, comidas y clientes, encuentras momentos para avanzar en tus manuscritos. ¿Cómo consigues concentrarte en una historia en medio de tanta actividad? ¿Alguna vez una conversación escuchada en el bar ha terminado inspirando una escena o un personaje?
La concentración es fácil, siempre lo hago cuando no hay gente.
Sí, conversaciones y escenas, para mí siempre son fuente de inspiración.
Los propios clientes pueden descubrir tus libros mientras visitan el establecimiento. Es una relación con los lectores bastante distinta de la que mantiene la mayoría de los escritores. ¿Cómo vives esa cercanía? ¿Has recibido algún comentario inesperado de alguien que conocía a Nerea, la hostelera, pero que descubrió a una escritora muy diferente al leer una de sus novelas?
Me encanta trabajar cara a público, me encanta mi trabajo, me gusta muchísimo que digan “umm qué rico todo” y cuando salen por la puerta, quieran comprarme una de mis novelas, explicarles de qué van cada una de ellas y ayudarles a elegir su próxima aventura, es la caña.
Me encanta cuando vuelven y me dicen que les encantó la historia y me hablan de sus impresiones, en realidad esa cercanía con el lector no hay dinero que lo pague.
Que va, al contrario, he encontrado personas que han leído mis novelas, y me han dicho; parece como si me estuvieras contando tú la historia, eres tú misma a la hora de plasmar cada historia. Eso me llena, porque a eso se le llama sello personal.
Has conocido diferentes aspectos del mundo editorial, desde preparar por tu cuenta los primeros ejemplares de Entre fuego y cenizas hasta trabajar con servicios profesionales de edición y distribución. ¿Qué dificultades te has encontrado durante ese recorrido y qué has aprendido sobre la importancia de corregir, maquetar y presentar adecuadamente una obra?
Debo confesar que mi primera novela, aunque había pagado una corrección que no se había realizado, ilusa de mí, sin saber absolutamente nada, me fié y la novela quedó con un millón de erratas. De todas formas, la historia en sí, pesó más que la corrección. Jamás obtuve una crítica por la mala corrección.
De todas formas, he aprendido que realmente no te puedes fiar de una corrección, aunque digan que son profesionales sin antes tener referencias, lo cual, es súper importante tener eso muy claro. Todos dicen ser correctores profesionales, pero algunos solo quieren tu dinero, por desgracia es así.
Pero también existen profesionales como la copa de un pino, si alguien quiere una buena corrección, sin duda recomiendo a Belgg Correcciones, es como ella dice, una tiquismiquis, pero muy buena. De las mejores.
En tu trayectoria también figuran relatos seleccionados para distintas antologías y reconocimientos como el obtenido por La pasión viste de rojo. ¿Qué te aporta el relato breve frente a la novela? ¿Disfrutas de esa necesidad de concentrar una historia en pocas páginas o prefieres disponer de espacio para desarrollar personajes y conflictos?
Me gustan mucho las dos modalidades, lo que sí tengo muy claro es que jamás dejaré de escribir relatos, me encanta crear pequeñas historias, intensas, me da la sensación de que es un ejercicio bastante imprescindible para un escritor. En pocas palabras tienes que crear una trama y que los personajes tengan personalidad, que el lector empatice, y eso es bastante complicado. Solo es cuestión de práctica.
Creo que, si escribes buenos relatos, escribes buenas novelas.
En enero de 2026 adelantabas que trabajabas en un libro de no ficción y en una novela fantástica que querías presentar al Premio Planeta. Son dos proyectos ambiciosos y bastante distintos de parte de tu obra anterior. ¿En qué punto se encuentran actualmente? ¿Puedes contarnos algo sobre sus temáticas y qué nuevas inquietudes te han llevado a escribirlos?
Los dos libros están finalizados, uno ya corregido, el de no ficción, es sobre la hostelería. Quiero buscar una editorial que esté interesada en este tipo de libros y ver si me lo publican. No veo otra manera de publicarlo. En realidad, quiero que se lea y se sepan los pros y los contras de esta maravillosa profesión que tan demacrada se encuentra por hosteleros poco empáticos con los empleados.
Por otro lado, la novela de fantasía también está finalizada, a falta de corrección y un buen informe de lectura. Este año se me ha pasado el plazo porque tengo otros proyectos en marcha, pero acabaré presentándolo, eso sin duda, ¿cuándo? No lo sé ni yo.
Has hablado de nuevas historias relacionadas con Entre fuego y cenizas, Mi caos & Mi locura y Hidden City, además de tu cuento Lola y la princesa de hielo. ¿En qué punto se encuentran esos proyectos? ¿Qué novedades pueden esperar tus lectores en los próximos meses?
Lola y la princesa de hielo ya está publicado.
La que primero va a llegar a los lectores sin duda es la segunda parte de “Entre fuego y cenizas” titulada “Entre hielo y escarcha”, en mis redes sociales, se pueden ver ya adelantos.
En realidad, de “Mi caos & Mi locura” la intención no es seguir la historia —puesto que esta tiene principio y fin —, sino, escribir sobre las amigas de Ainara. La historia está finalizada, pero juro que no me da la vida para publicar tanto, esta tendrá que esperar.
También hablas de una continuación de Hidden City. Esas dos historias tienen principio y fin, mi idea, es terminar de escribir una secuela de esas dos historias. Con nuevos personajes. Pero esta también esperará un tiempo.
Antes de todo esto, si todo va bien y me da tiempo voy a publicar —en marzo, para el Día de la Mujer—una historia sobre la violencia de género.
Como ves, tengo demasiado en el tintero, ja, ja, ja.
Para terminar, volvamos a Nerea, la persona que existe más allá de los libros y del Bar Villanueva. Después de tantos años de trabajo y de una trayectoria literaria que ha crecido tan deprisa, ¿qué cosas te hacen verdaderamente feliz cuando consigues disponer de tiempo para ti? ¿Qué sueño, personal o literario, te gustaría cumplir en los próximos años?
Lo que realmente me hace feliz, es ser buena persona, lo demás no importa, que la gente me vea así, para mí ya es el mejor premio que me pueden dar.
¿Qué sueño personal y profesional, tanto en el ámbito literario como hostelero tengo? El personal ya te lo he dicho, ser recordada como una buena persona, eso perdura en el tiempo, sin duda. En el ámbito literario, pues me gustaría publicar con una editorial tradicional, para tener todas las experiencias posibles y luego poder elegir la que mejor me vaya. Sin duda, debe ser increíble poder ver tu libro en físico en una librería como FNAC, por ejemplo. (Esto a corto plazo). A largo plazo, quién sabe lo que me depara el futuro. Sin duda, no será por no intentar todo lo posible en mi carrera literaria. Y en el ámbito hostelero, tenía un sueño y era poder llegar a cerrar un mes por vacaciones, llevo cuatro años pudiendo hacerlo, de modo que, sueño cumplido.
