Entrevista a Heli Rays: aventuras, magia y misterios en Guardianes del Nilo

Entrevista a Heli Rays, autora de Nura y el escarabajo azul

La imaginación de Heli Rays nos invita a viajar hasta un Antiguo Egipto donde los misterios se esconden entre templos y pirámides, los animales tienen mucho que decir y cualquier aventura puede acabar convirtiéndose en algo extraordinario.

Detrás de este nombre literario encontramos a Elena, una médica valenciana que, después de muchos años alejada de la escritura, decidió recuperar una afición que la acompañaba desde la adolescencia. La maternidad y las lecturas compartidas con sus hijas tuvieron mucho que ver con aquel regreso.

De esa inquietud nació Nura y el escarabajo azul, una novela infantil ilustrada por María Trigueros Pérez que abre las puertas de Guardianes del Nilo, una saga donde conviven la fantasía, el humor, la amistad y la fascinación por la civilización egipcia.

Hablamos con Heli Rays sobre sus comienzos, los personajes que habitan sus historias y las próximas aventuras que prepara para sus lectores.


Elena, detrás del nombre de Heli Rays encontramos a una mujer que compagina la medicina, la maternidad y la literatura. Antes de hablar de tus libros, nos gustaría conocer a la persona que hay detrás de la escritora. ¿Cómo te definirías y qué lugar ocupa la creatividad en tu vida?

¡En realidad no me considero muy creativa! Se me da fatal la pintura, por ejemplo, así como muchas manualidades… ¡Pero el confinamiento dio para mucho, sobre todo si tienes niños en casa! Jejeje. Sí que puedo decirte que siempre he tenido mucha imaginación, que me da ese impulso para escribir acerca de esos mundos nuevos como el de Guardianes del Nilo.

Naciste en Valencia, tienes una vinculación especial con Ibiza y actualmente resides en Cantabria. ¿Qué recuerdos y experiencias de esos lugares han marcado tu personalidad? ¿Crees que las diferentes etapas de tu vida también han influido en las historias que imaginas?

¡Totalmente! Valencia es donde he vivido la mayor parte de mi vida, donde nací, tengo a mi familia y donde crecí, estudié, etc. Tengo mucha gente querida allí y siempre disfruto cuando voy. Me quedo, eso sí, con mi Ibiza querida; allí me casé, pasé muchos de los años más divertidos de mi vida y tuve a mis hijas. La recuerdo con mucha nostalgia y procuro ir todos los años. Cantabria es mi etapa actual, que estoy disfrutando muchísimo… ¡Ya veremos qué destino nos depara el futuro!

Durante tu adolescencia ya escribías relatos e incluso conseguiste algunos premios literarios. Sin embargo, pasaron años hasta que retomaste aquella inquietud. ¿Qué ocurrió durante ese tiempo y qué te hizo comprender que había llegado el momento de volver a escribir?

Cuando comencé la carrera de Medicina, empezaron días de coger apuntes, procesar muchos datos nuevos… y tuve que dejar la escritura, no era el momento. Después vino el MIR, la vida en sí, la maternidad… hasta ahora. Llevaba un tiempo con la idea de volver a la escritura rondando por mi cabeza y me pareció un lujo poder arañar un poquito de mi tiempo libre para dedicarme a ello.

Has elegido Heli Rays como nombre literario. ¿Cómo surgió ese seudónimo, qué significado tiene para ti y por qué decidiste utilizarlo para presentar tus obras?

Quería separar la escritura de mi profesión como médico y me apetecía tener una identidad literaria propia, que se asociara con las historias que quiero contar y con ese universo de aventuras, magia y misterio que estoy construyendo. Heli, además, es una abreviatura de Helen que usa una pequeña lectora amiga mía, y en Ibiza muchos amigos me llaman Helen.

Has explicado que redescubriste la literatura infantil y juvenil gracias a tus hijas. ¿Cómo cambió tu manera de mirar los libros al compartir las lecturas con ellas? ¿Han participado de alguna forma en el nacimiento de tus personajes o se han convertido en tus primeras lectoras y críticas?

Sí, mis hijas han tenido mucho que ver. Leer con ellas durante estos años me hizo redescubrir los libros desde otra perspectiva: no solo como lectora adulta, sino recordando lo que se siente cuando eres pequeña y una historia consigue atraparte. ¡Y, por supuesto, tener niñas en casa es una fuente inagotable de inspiración! A veces sus ocurrencias superan cualquier cosa que se te pueda ocurrir escribiendo. También son un público muy, muy sincero: si algo les aburre, ¡te enteras enseguida!

Tu primera novela, Nura y el escarabajo azul, nos traslada al Antiguo Egipto, una civilización repleta de mitos, misterios y personajes fascinantes. ¿De dónde procede tu interés por ese periodo histórico y qué te hizo pensar que podía convertirse en el escenario perfecto para una saga infantil de aventuras?

El Antiguo Egipto me parecía un escenario fascinante, combina historia, mitología, misterio y un montón de elementos que invitan a imaginar. Tenemos templos, pirámides, jeroglíficos, dioses con formas extraordinarias… ¡Parece que la propia civilización te esté pidiendo que escribas una aventura! Quería crear, eso sí, mi propio Egipto mágico, que tuviera elementos reconocibles pero en el que también pudieran suceder cosas inesperadas. Y así nació Guardianes del Nilo.

En Guardianes del Nilo mezclas elementos históricos con magia, criaturas extraordinarias y situaciones disparatadas. ¿Cómo trabajaste la documentación sobre el Antiguo Egipto y dónde estableciste los límites entre la fidelidad histórica y la libertad que te permite la fantasía?

Lógicamente, he intentado documentarme para que todo tenga una base histórica reconocible: la arquitectura, los objetos, algunas costumbres y muchos detalles… Pero Guardianes del Nilo es, después de todo, una saga de fantasía, así que llega un momento en que la imaginación toma el control. Ahí aparecen la magia, los animales parlantes o los papiros que roncan, entre varios ejemplos. Y, por supuesto, si un camello tiene algo que decir, no voy yo a quitarle la palabra solo porque estemos intentando ser históricamente rigurosos. 😂

Nura es una protagonista inquieta, curiosa y con una enorme capacidad para meterse en problemas. ¿Cómo nació su personalidad? ¿Te inspiraste en alguna persona de tu entorno o fue cobrando vida a medida que desarrollabas la historia?

Nura es una mezcla de muchas personas. Empezó estando basada en mi hija mayor, pero conforme avanzaba fue cobrando vida propia, con sus rasgos únicos e inseguridades que iremos viendo en las próximas aventuras.

Junto a Nura encontramos a su hermana Layla, su amigo Kebi y el misterioso Faris. Cada uno aporta una personalidad diferente al grupo. ¿Cómo trabajaste sus relaciones y qué importancia tiene para ti mostrar a los lectores infantiles que las diferencias entre las personas también pueden convertirse en una fortaleza?

Lo considero clave, especialmente en la edad lectora a la que está dirigida la saga. Layla es la hermana pequeña de Nura, algo traviesa, pero aporta esa chispa de alegría y sensibilidad. Kebi demuestra que no siempre sale todo bien, pero nunca hay que perder el humor; y Faris… Faris aporta inteligencia y un equilibrio en el equipo.

Uno de los personajes más peculiares del libro es Luni, una gata sacerdotisa parlante con mucho carácter. También aparecen camellos que opinan demasiado y otros elementos humorísticos. ¿Qué importancia tiene el humor en tu forma de escribir y cómo consigues integrarlo en una aventura que también necesita misterio, peligro y tensión?

Confieso que soy una persona muy irónica. También creo que el humor es imprescindible para el día a día y aún más para superar las adversidades de la vida. En este caso, Kebi aporta ese toque de humor con sus bromas y frases curiosas, jejeje. ¡Luni tampoco se queda atrás!

Nura y el escarabajo azul cuenta con ilustraciones a todo color de María Trigueros Pérez. ¿Cómo fue vuestra colaboración? ¿Hasta qué punto se parecían las imágenes que tú tenías en la cabeza a las que finalmente aparecieron en el libro? ¿Hubo alguna ilustración que te sorprendiera especialmente?

Las ilustraciones son una parte fundamental de Nura y el escarabajo azul. No acompañan simplemente al texto, ayudan a construir el mundo de la historia, a dar vida a los personajes y a transmitir emociones. María Trigueros Pérez ha sido la ilustradora encargada de dar forma visual a ese universo, con ilustraciones a todo color muy originales. Creo que, en una aventura ambientada en el Antiguo Egipto, la parte visual tiene muchísimo potencial: los templos, los amuletos, los paisajes… ¡y hasta las momias!

La segunda entrega de la saga, El rugido de la garra dorada, está prevista para diciembre de 2026. ¿Qué puedes adelantarnos de esta nueva aventura sin desvelar sus secretos? ¿Encontraremos una evolución importante en los protagonistas y tienes ya decidido cuántos libros compondrán el universo de Guardianes del Nilo?

El segundo libro se titula El rugido de la garra dorada y está previsto, si no hay retrasos, para diciembre de 2026. Sí que puedo adelantar que los lectores volverán a encontrarse con Nura y sus compañeros en una nueva aventura, con otro animal mágico, más misterios, situaciones hilarantes y muchos, muchos gatos.

Me gusta que cada libro tenga su propia aventura, pero que, al mismo tiempo, los personajes evolucionen y crezcan en ese sentido. Los lectores irán conociéndolos mejor, descubrirán nuevas facetas de ellos y verán cómo cambian sus relaciones.

Y sí, el universo de Guardianes del Nilo tiene cuerda para rato; de momento, la tercera entrega ya está en marcha: El papiro de las tormentas. No puedo contar mucho más sin estropear la sorpresa, pero sí puedo asegurar que los Guardianes aún tienen bastantes problemas por delante.

Para terminar, miremos más allá del Antiguo Egipto. ¿Te gustaría seguir explorando otras civilizaciones, épocas históricas o géneros dentro de la literatura infantil y juvenil? ¿Qué proyectos tienes en mente y qué sueño te gustaría cumplir en los próximos años, tanto como escritora como en el terreno personal?

Ahora mismo estoy muy centrada en Guardianes del Nilo, porque es un universo que me permite combinar muchas cosas que me gustan: la historia, el misterio, la fantasía, el humor y personajes que van creciendo con cada aventura.

Pero también me atrae la idea de explorar otros mundos y épocas. Hay muchísimas civilizaciones llenas de leyendas y misterios que podrían convertirse en escenarios estupendos para la literatura infantil. Y, por supuesto, también tengo otras ideas rondándome la cabeza (además de otro manuscrito acabado), porque parece que cuando empiezas a escribir una historia aparecen otras tres detrás.

Como sueño, me encantaría que Guardianes del Nilo llegara a muchos niños, que encontraran en estos libros una puerta a la lectura y que sintieran curiosidad por descubrir más cosas sobre el Antiguo Egipto, por conocer más.

Y, en lo personal, me gustaría seguir encontrando tiempo para escribir y disfrutar del proceso. Al fin y al cabo, si una puede compaginar la Medicina con aventuras en el Antiguo Egipto, ¡quién sabe qué más puede pasar!


Gracias, Heli Rays, por compartir con nosotros el origen de tus historias y por abrirnos las puertas de este Egipto lleno de humor, magia y aventuras.

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