LOTE 33: una noche de trabajo en la que todo tiene un precio

Hay películas que terminan y se quedan rondando durante días. No porque quieras contar la misma historia, sino porque despiertan una sensación muy concreta y te entran ganas de llevarla a otro lugar.

LOTE 33, la novela que escribí junto a Rober Ortega-Ledesma, nació en parte de esa clase de impulso. Noche de bodas y Te van a matar nos dejaron dos imágenes difíciles de soltar: una mujer atrapada en un espacio lujoso que se vuelve mortal y una noche de supervivencia en la que el dinero, el poder y el humor negro conviven con la violencia.

A partir de ahí construimos otra cosa. Nuestro edificio sería el Museo Anatómico Vesper. Nuestra protagonista entraría por una puerta de servicio para trabajar. Y el objeto que marcaría toda la noche no sería una invitación ni una llave, sino una pulsera con el número 33.

Mil doscientos euros. Una sola noche de trabajo.

A Nerea Vidal le ofrecen mil doscientos euros por servir copas durante una gala privada. El dinero parece demasiado bueno, pero su madre necesita un trasplante, las facturas siguen llegando y rechazar una noche de trabajo resulta más difícil de lo que debería.

Cuando llega al Vesper descubre que no está sola. La gala ha contratado a treinta y tres trabajadores temporales. Todos han pasado reconocimientos médicos demasiado completos. Todos llevan una pulsera numerada. Todos han sido seleccionados por motivos que nadie explica.

Nerea lleva el 33.

Los invitados son personas acostumbradas a comprar cualquier cosa. La decoración del museo es macabra, pero al principio todavía puede confundirse con una excentricidad cara. Después se bloquean las puertas, empieza la puja y resulta evidente que las vitrinas no contienen lo único que ha salido a la venta.

Dos películas y una chispa

Noche de bodas, dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, convierte la celebración de una boda en una cacería organizada por una familia rica. Me fascinó ese contraste entre el vestido, la mansión, las tradiciones absurdas y una protagonista que tiene que aprender a sobrevivir mientras todo a su alrededor continúa fingiendo elegancia.

Te van a matar, de Kirill Sokolov, parte de otro trabajo que parece una salida: una exconvicta acepta un empleo como ama de llaves en un misterioso rascacielos y entra en una comunidad marcada por las desapariciones. Tiene acción, sangre y un humor muy negro que no rebaja el peligro, sino que le da una energía distinta.

De ambas nos interesaba la sensación de encierro, la violencia de clase y la idea de que una mujer aparentemente fuera de lugar acaba entendiendo mejor el escenario que quienes creen controlarlo. LOTE 33 no adapta sus argumentos. Utiliza esa energía como punto de partida para hablar de empleo precario, vulnerabilidad económica, medicina convertida en negocio y personas que han confundido el dinero con el derecho a disponer de otros cuerpos.

El Museo Anatómico Vesper

Queríamos un lugar hermoso y perturbador incluso antes de que ocurriera nada. El Vesper está lleno de galerías, vitrinas, pasillos de servicio, cocinas industriales, archivos clínicos y puertas que requieren una autorización diferente. Durante la gala, cada sala cumple una función y cada salida que parece posible conduce a otro problema.

La acción principal transcurre en una sola noche, desde las 16:40 hasta las 06:24. Esa estructura nos obligó a vigilar cada desplazamiento, cada herida y cada minuto. Los personajes no recuperan fuerzas porque empiece un capítulo nuevo. Lo que les sucede se queda en el cuerpo y condiciona la siguiente decisión.

La novela mezcla terror de supervivencia, suspense, body horror y humor negro. El horror corporal tiene reglas y consecuencias; no aparece únicamente para impresionar. Detrás de cada elemento extremo hay una pregunta moral bastante reconocible: ¿qué precio alcanza una persona cuando quienes pujan han dejado de verla como tal?

Nerea no espera a que alguien la rescate

Nerea entra al museo por necesidad, pero no permanece pasiva cuando comprende lo que está ocurriendo. Tiene miedo, se equivoca, recibe ayuda y aprende a utilizar todo lo que conoce del trabajo, de los contratos y de la enfermedad de su madre. No se convierte de repente en una heroína invulnerable. Sale adelante porque observa, decide y acepta que cada elección tiene un coste.

A su alrededor hay otras mujeres con habilidades, límites y motivos propios. Nos importaba que la supervivencia no borrara sus diferencias ni las transformara en un grupo perfecto. Se ayudan, discuten y conservan secuelas. La noche no termina como si nada hubiese ocurrido.

Un regalo para quienes están ayudando a abrir Ayalga

Ahora LOTE 33 acompaña además un proyecto que significa muchísimo para mí. Todas las personas que confirmen una reserva en el crowdfunding de Ayalga reciben la novela completa en formato EPUB como regalo y agradecimiento.

Me gusta pensar que un libro nacido alrededor de una puerta que se cierra puede servir para ayudar a abrir otra. Ayalga necesita lectores que quieran hacerla realidad, y LOTE 33 es nuestra forma de dar las gracias desde el primer momento.

Una noche. Treinta y tres personas. Una gala privada en la que nada es lo que parecía.

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